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Vuelo

Atadme

y seré lo atado

que vuela

.

Matadme

y seré lo atado

muerto

que vuela.

.

(Este poema no es mío. Lo leí hace años en un folleto de publicidad. Ofertaban clases de meditación oriental. O algo así. Si alguien conoce al autor y nos lo cuenta en los comentarios, prometo pagar con canciones de Itunes, cervezas y agradecimiento eterno. O algo así.)

Síntomas (I)

En la Oficina de Correos de un pueblecito español, entra un hombre y pregunta.

– ¿Quién es el último o última?

Back to the future (III)

Vine del futuro

con un importante mensaje

Pero llegué tarde

Y se me echó

el presente encima.

«Confunde la luna con un ovni y llama a la policía»

(…)

«La BBC recoge la transcripción de la conversación con el curioso descubridor del ovni, facilitada por el Control del servicio de Emergencias:

Control: «Policía del sur de Gales, ¿cuál es su emergencia?»

Llamador: «Esto no puede ser real. Necesito informarme sobre un objeto brillante e inmóvil en el cielo que está en el cielo tras la montaña».

Control: «Bien»

Llamador: «Si tiene unos minutos quizá podría encontrar el objeto. Lleva ahí aproximadamente media hora»

Control: «Está ahí hace media hora. Bien. ¿Está actualmente en el cielo de la montaña?»

Llamador: «Está en el aire»

Control: «Haré subir a alguien allí ahora para comprobarlo»

(…)

Control: «Alpha Zulu 20, ¿alguien echó un ojo al objeto?»

Oficial: «Sí, es la luna. Corto»

www.cadenaser.com, 05/07/2008

Mantengo nítido como el presente

el instante en que Ágata

bufó un «no lo consigo»

No lograba enfundarse

una pulsera minúscula

sentada junto al mar de Normandía

Ágata me perseguía

lenta y sútilmente

Ya se sabe cómo persiguen las mujeres

Yo tenía quince años

y las dudas me impedían

saber a qué sabía Ágata

No obstante le regalé aquella pulsera

en son de paz y por si acaso

Todo esto viene

a que hace dos horas

que vivo en la cárcel

y aunque pienso mudarme

en el plazo de otras dos

o sea que sólo estoy arrestado

las esposas me aprietan

sútil y lentamente

Ya se sabe cómo aprietan las esposas

Así y todo

mi compañero de celda

planea desenfundarse las suyas

y ha bufado un «no lo consigo»,

regalándome un viaje a Normandía

y un poema de ida y vuelta.

«Sólo el 5% de los belgas afirman tener realmente miedo en los ascensores.

(…) Un 17% muestra una cierta aprensión a utilizar este medio de transporte, según un sondeo reciente».

Le Soir, 08/05/2008

Entonces mandaron milicos como para la guerra, armados, con cascos, para que nos fuéramos. Y les dijimos que no nos íbamos a ir. Entonces ellos pidieron que apunten, y cuando dijeron «apunten» nosotras les gritamos «fuego».

Y ese gritarles «fuego» hizo que todos los periodistas que estaban para verlo a él -a Terence Todman- vinieran a ver quiénes eran esas mujeres -que no éramos más de 30- que habían hecho esa acción tan fuerte que sirvió para que saliéramos ya en muchos periódicos.

(de «Historia de las madres de la Plaza de Mayo«, escrita por la asociación con el mismo nombre).

Llevo dos horas leyendo Diario de un cazador, de Miguel Delibes, y entre página y página veo cómo corréis sirviendo cafés y sonriendo a todo el personal enchaquetado. Por cierto que el libro es una delicia, aunque no sé si vuestro español os permitirá leerlo. No pongáis esa cara, es el diario de un cazador.

Pues eso. Que os veo correr.

El hecho de que seáis tan guapas las tres, y el hecho de que dos de vosotras llevéis tacones y la tercera esté tras la barra, o sea el hecho de que las tres lleváis tacones pero a una no se los veo, todas esas cosas, digo, me hacen sospechar que vuestro jefe es un imbécil.

Reconozco que sólo es una sospecha. Pero es intensa.

También me he fijado en que tenéis las tres el pelo largo y alisado, no liso, sino alisado. Os parecerá que he pasado más tiempo embobado con vuestro trajín que leyendo el libro, pero os juro que Delibes es un empezar y no parar.

Claro, vosotras no habéis leído La hoja roja.

Cuando me senté y pregunté por la carta y la más morena de vosotras me dijo «no hay carta» y yo fruncí el ceño en plan travieso y ella aclaró «la carta somos nosotras», empecé a sospechar que vuestro jefe es gilipollas, sobretodo porque aquí en el Norte de Europa lo de cantar los chipirones y las tortillas y la ensalada no se estila ni un poquito.

O sea, que alguien ha querido ahorrarse treinta o cuarenta euros de impresión de menús.

Lo peor es que también sospecho que vuestro jefe bien podría ser una jefa, lo que agravaría el asunto y me amargaría el libro, el té y el post que se me está ocurriendo que puedo hacer con esta nota.

Que tengáis un buen día.

«Si no puedes soñar golpea los baúles polvorientos

Si aún no sabes vivir no enseñes a vivir en vano

Tritura la realidad, rómpete los zapatos auscultando

las calles,

no des limosnas. Levántate y ayuda al mundo

a despertar»

(Fayad Jamís)

«El conductor que arrolló a un menor exige 20.000 euros por dañarle el coche»

(…) «el joven ciclista no respetó el stop y fue arrollado por un coche de alta gama que circulaba a 113 kilómetros por hora por una carretera donde el límite de velocidad estaba fijado en 90».

Diario La Verdad, 28-01-2008

Tengo 11 años.

Estoy en el patio de mi casa, mirando la luna, que está llena. Los niños no se ponen románticos ni melancólicos cuando miran la luna, que está llena. 

Todo se ha teñido de blanco, azul oscuro y negro. Es el paisaje de por la noche: las sillas y la mesa de plástico, las macetas, las baldosas. Y las ventanas de todos los vecinos, cerradas porque ya es septiembre.

Mi padre, sentado conmigo, me cuenta que la luz de la luna viene del sol.

Sólo se oyen grillos.

-Si pudieras tumbarte aquí cada noche, también te pondrías moreno -me explica, mirando igualmente al cielo.

Luego se queja de que ya no hace calor, se levanta de la silla, «con lo bien que se está en verano», y se marcha.

-¡Vas a coger frío, entra o ponte algo! -me dice.

Pero yo sigo embobado, pensando en la luz de la luna, en el sol, y en la gente que se pone morena por la noche.

Sólo alcanzo a decir, en voz muy baja:

-Voy.

Yunque

José se sienta y espera. Hoy se puede sentar dentro, porque no están los señoritos.

-Es como lo del proverbio -dice Inés, mientras acaba de barrer una esquina- ¿Tú sabes lo que es un proverbio?

José aprieta los labios y mira hacia otro lado.

-Un proverbio es como un refrán -sigue Inés- pero de otro país… que esté lejos -José aprovecha que ella está ahora de espaldas, cogiendo un montón de ropa para planchar, y le mira el culo.

-Pues haaaay -Inés levanta el montón de ropa a pulso- pues hay un refrán… hay un proverbio… moro, que dice…

José le mira los pechos, pero sólo ve la forma de un lateral, porque el resto lo tapa la colada que lleva entre los brazos.

-«Si eres martillo, golpea» -Inés recita mientras trata de ir al otro extremo de la habitación, tambaleándose- «Si eres yunque, aguanta».

Suena un motor de coche fuera. Han llegado los señoritos.

-Y ya ves, hijo -entonces ella suelta la ropa sobre la mesa, en un golpe seco- A mí me ha tocado yunque.

Jingle Bells

Mis excusas son dos: un ordenador que se estropea y un trabajo que me absorbe.

Pero acabo de comprar un Macintosh. Y en un mes estaré en el paro.

Así que ya no tengo excusas para no mantener este blog al día.

Estoy preparando un cuento que espero colgar aquí -aunque será más largo de lo habitual- y sé que os debo por lo menos un paseo por la India.

Año nuevo, vida etcétera.

Feliz 2008, queridos (tres).

Avance (?) informativo

«Una tarjeta de Navidad enviada en 1914 llega 93 años después a su destino.

 (…) La tarjeta había sido metida en otro sobre con un sello válido. (…) El que estaba en su lugar, de un céntimo, no habría valido para el sistema de correo de este siglo.»

El País, 15/12/2007 

Turquía

J. Bernal RevertTenía a mi madre preparada psicológicamente. Desde los 14 años, más o menos, empecé a repetir «quiero viajar, quiero viajar». Supongo que para ser como mi padre.

Así que a los 16 me marché. A Turquía.

Hice un trato con ella. Me iría diez días a un campamento, para hacerme al sitio, y luego podría hacer mis propios planes durante otros seis.

Pero hay una cosa que no le conté nunca.

El lugar resultó ser un campamento militar, esto ella sí que lo sabe, donde entrenaban paracaidistas y gente así. El ejército del aire.

En los papeles estaba escrito que nosotros íbamos a Turquía para participar en un proyecto de cooperación. Teníamos que construir una pista de baloncesto, para niños, supongo.

Pero cuando llegamos no había nada de eso. Nos dijeron algo sobre el presupuesto y, para ocupar nuestro tiempo, nos pusieron a pintar.

Fue horrible. Había cosas que estaban ya pintadas y… bueno, el caso es que todos éramos jóvenes, así que nos unimos mucho.

Nos despertaban a las seis. Una locura. El tío que estaba a nuestro cargo pegaba con una barra de hierro en lo que pillara: la puerta, una cama, y hacía un ruido tremendo.

Yo me lié con una chica; y aquí viene la historia.

Un día alguien se nos acercó y nos ofreció comprar hachís. No fuimos nada discretos, así que en poco tiempo todo el mundo sabía que habíamos fumado.

A los tres días nos llamó el capitán general. A su despacho. Y claro, nos cayó la bronca. «No sabéis lo que habéis hecho», y cosas así. Al otro, al que nos vendió, lo denunció. Allí en Turquía te meten en la cárcel por eso.

¿Te imaginas una cárcel en Turquía? Nos dijo que nos podían caer siete años, y que se lo iba a pensar.

Durante todo el día siguiente no supimos qué pasaría.

Cuando nos llamó de nuevo, nos dijo: «No quiero volver a veros». No nos denunció, lo que hizo fue meternos en un autobús y dejarnos a nuestra suerte.

Yo tenía dinero para los otros seis días, pero ella no.

En cierto modo fue bonito. El autobús nos llevó a Estambul. Nos metíamos a escondidas en habitaciones individuales de hotel… y antes de irnos del campamento robamos una barra de pan. Una aventura.

El otro chico estará todavía en la cárcel, supongo.

Y a ella la vi hace dos años, en un restaurante. Era una tía muy guapa.

Historias de la India (I)

J. Bernal RevertPuede ocurrir que te cases con una mujer que no sabe cocinar. Entonces te tocará decir «bueno, yo me encargo de la cocina».

O al contrario: a una mujer puede pasarle que su marido no sepa cuidar de los niños. Entonces ella tendrá que hacerlo.

Como tú has dicho, todo tiene su lado bueno y su lado malo.

Vosotros estáis juntos durante cinco, seis años, y luego nada. Lo sé porque lo he visto, he visto a los jóvenes, he hecho algunos viajes de negocios por Europa. 

Son formas diferentes de ver las cosas.

Aquí, por ejemplo, hay muchas mujeres que prohíben beber a sus maridos.

En serio, es muy común. Pero mira. Mi hermano se casó hace catorce o quince años, y como ella vio que le gustaba el alcohol, le dijo «de beber, ni hablar».

Y ahora beben los dos. 

Ocho comentarios

J. Bernal Revert

Mi ego es como un globo. Cuando me dejáis un comentario en el blog, se infla muchísimo.

Para desinflarlo, leo libros de Ángel González.

Luego regreso y, si me habéis escrito de nuevo, el plástico de mi ego se vuelve a estirar.

El día que dejéis de escribirme, mi ego yacerá chuchurrido en el suelo.

Como después de una fiesta de cumpleaños.

El día que deje de leer a Ángel González, mi globo se inflará y subirá al cielo.

Hasta explotar en la estratosfera.

Queridos (tres) lectores

Os escribo sin tildes desde Frankfurt. Me voy a la India.

Estoy (obviamente) contento. Volvere el dia 20.

Tengo una gran historia que contaros.

Encontré a un hombre que caminaba del Norte al Sur.

Es, en realidad, la única cosa importante que se puede decir de él: que iba del Norte al Sur. Bueno, también se puede añadir que iba en busca de su hermano.

Estaba descalzo, vestía un pantalón corto lleno de remiendos y, sobre los hombros, algo que en tiempos habría podido llamarse una camisa.

(…)

No tenía ningún dinero. Si la gente que encontraba a su paso le daba de comer, comía; si no, hambriento, seguía su viaje. Pero como había pasado hambre toda su vida, no había en ello nada de extraordinario.

Se dirigía al Sur porque tiempo atrás su hermano había partido de casa precisamente en aquella dirección. ¿Cuándo? Hacía mucho.

(…)

Sabía como dirigirse al Sur: por la mañana tenía que ir directamente al sol. Cuando se topaba con alguien, le preguntaba si no conocía a un tal Salomón (el nombre de su hermano).

La gente no se extraña al oír semejante pregunta. Toda África se halla en constante movimiento, recorriendo caminos y perdiéndose. Unos huyen de la guerra, otros de la sequía, los de más allá del hambre. Huyen, deambulan, se extravían.

El hombre que iba del Norte al Sur no era sino una gota anónima en una de las tantas riadas humanas que inundan los caminos del continente negro.

(…)

¿Por qué quería encontrar a su hermano? ¿Por qué? No comprendía la pregunta. Por una causa obvia, evidente por sí misma, que no necesitaba explicaciones. Se encogió de hombros.

A lo mejor lo invadió un sentimiento de lástima por el hombre al que acababa de conocer y el cual, aunque bien vestido, era más pobre que él, porque le faltaba algo importante y preciado.

¿Sabía dónde se encontraba? ¿Que el lugar donde estábamos sentados ya no era Eritrea sino Etiopía, un país diferente?

Esbozó la sonrisa del hombre que sabe mucho, en cualquier caso del hombre que sabía una cosa a ciencia cierta: que para él, en África no había fronteras ni países, tan sólo tierra quemada, en la cual un hermano buscaba a otro hermano.

(Ébano, Ryszard Kapuscinski)

Carbón

Hasta donde yo sé, hay dos tipos de carbón: el marrón y el negro. El negro es más caro, porque hay que sacarlo de las profundidades de la tierra. Para extraer el marrón, en cambio, sólo hay que excavar un poco.

Así que los pobres utilizaban este último. Toda la parte oriental de Berlín producía electricidad gracias al carbón marrón que, por cierto, huele que apesta.

Y eso es lo que recuerdo de la caída del muro.

Mucha peste.

Yo era sólo un crío, y ese día falté al colegio. Lo primero que hicimos fue visitar a mis tíos. Bueno, unos tíos de mi madre, a los que no había visto durante 28 años. ¿Te imaginas?

28 años.

A mí me encantaría tener recuerdos realmente políticos. No sé. Soldados en la calle, o gente manifestándose, o cámaras de televisión por todas partes.

Pero sólo recuerdo las fachadas de las casas, que me impresionaron mucho, porque estaban todas manchadas de carbón. La combustión de esa cosa lo volvía todo marrón, y esparcía un olor muy particular por la calle.

Yo iba de la mano de mi madre, mirándolo todo. El resto supongo que lo tengo en la memoria de tanto verlo en la tele. Porque cada año vuelven a poner las mismas imágenes.

Pero tío. Qué peste.

Poema escrito a las nueve

Hay una hora terrible
en que sube la fiebre
a los enfermos

Los niños se ponen pesadísimos
No tienen
sueño
ni hambre

Los perros
ladran alocadamente

Son las ocho de la tarde

No hay que tomar decisiones
Será la hora tonta
como mínimo durante otra

Los bares no han abierto
Las tiendas han cerrado

Se miran de reojo
los matrimonios

Es escalofriante
La gente duda
entre buenas noches
y buenas tardes

A las nueve
la pesadilla
terminará en España
pero las ocho
avanzan sigilosas
hacia Portugal

Seguidamente
recorren el atlántico
atraviesan los States
y vuelven aquí muy lentamente
a través de Asia

dando explicación
a los cortes en el afeitado
la existencia del boxeo
el devenir universal
y la invasión de no recuerdo
qué país iraquí

Hay que hacer algo
para paliar

las ocho de la tarde

Pero la organización mundial de la salud
no lo sabe

(sus oficinas cierran a las cinco)

Let it be

J. Bernal Revert

Cada vez que escucho Let it be me parece que estoy llamando por teléfono. Es que la ponían como musiquilla de espera en el tanatorio, y cuando estaba de prácticas tuve que llamar un montón de veces.

Teníamos una sección especial, aparte del obiturario. Algo así como homenajes a la gente que moría. Y chico, era lo que más se leía del periódico.

Total, tenías que llamar y hablar con la familia del muerto. No te quedaba otra, porque había que redactar una noticia, con su titular y todo, sobre Pepe o Luis o Juan Pedro. Imagínate el percal: «Aficionado a los toros fallece en Málaga».

Porque, claro, había cuatro cosas que yo preguntaba siempre: primero, dónde nació. Eso ya te da la noticia. Por ejemplo, «Muere un madrileño enamorado de la Costa del Sol». Y el fútbol. Si le gustaba el fútbol, ya tienes dos o tres líneas más.

La tercera cosa, los toros. Eso funciona. Le preguntas a las señoras, que están llorando, o a los hijos, «¿le gustaban los toros?». Y normalmente se entusiasman y te cuentan que el tío que ha espichado seguía mucho a El Juli, o que de joven saltó de espontáneo una vez, cosas así.

Luego le preguntas si tenía hermanos, porque los abueletes tenían todos muchos hermanos, y con eso ya vas que chutas.

Es una prueba de fuego y te da tablas. Si eres capaz de llamar a una viuda al tanatorio y hacerle una entrevista, luego puede venir el presidente del Gobierno o puede venir quien quiera, que te lo comes.

Hay gente que lo llevaba peor. Leti se tiraba una hora o más, muchas veces. Y cuando colgaba seguía llorando.

Muy heavy.

Yo al principio pensé que era coña. Luis me lo explicó el primer día. Bueno, Luis era el jefe de sección. «Tienes que llamar al tanatorio tal, y mejor pregunta en voz bajita». Como él era así, graciosillo, le dije «venga ya, Luis».

Pero no sonrió. Cuando me di cuenta de que iba en serio, me quería morir.

Diccionario médico

Depresión:

Ganas ficticias
de llorar

y ganas ficticias
de bostezar

(al mismo tiempo)

«Habrá un silencio verde
todo hecho de guitarras destrenzadas

La guitarra es un pozo
con viento en vez de agua»

(Gerardo Diego, Imagen)

Antonio

J. Bernal Revert

Yo a ellos se lo tengo dicho.Me vienen, y sueltan: Es que no quiero trabajar con tal, o no quiero que me toque con cual.

Y yo les digo ah, no, no. A mí me hace falta un equipo. De contratar gente suelta ni hablar. Yo necesito a tres tíos, a cuatro tíos, que me hagan un equipo.

El Antonio, ni un problema. No me protesta ni mijita.

Claro, yo lo cuido desde que llegó como si fuera… vamos, como de aquí. Llegó, nos saludó y nos dijo: me llamo Yoquesé Yusú, o yo qué sé, una cosa rarísima, claro, de allí. Y yo cojo y le digo: «Tú, Antonio».

Y hasta hoy.

No tenía donde dormir, porque las criaturas tú me dirás.

Digo «ahora mismo te lo arreglo, hombre». Y llamé. Ya ves tú qué daño me hace a mí coger y, de los 500 que hay las cosas, gastarme 50 en un colchón. Porque un colchón vale tres duros.

Claro.

Cogí, me fui, entré en el Leroy. Tenías que haber visto lo contento que se puso. Y él tiene allí su cabañita, más bien que . Con sus cosas y se le respeta. Allí no entra nadie.

Eso sí, escúchame: es la cosa más noble que yo he visto.

Y lo que le gusta reírse al hijo puta.

Te lo digo yo. El Antonio.

Más buena gente que el carajo.

«Una encuesta del CIS dice que la mitad de los españoles no se fía de las encuestas.

(…) El 57,8 por ciento opina que los entrevistados responden ‘en parte’ con total sinceridad».

(www.periodistadigital.com, viernes 22-6-07)

Las nubes parecen
simple algodón de agua

Pero son todopoderosas

Según se coloquen aquí o allá
iluminan o ensombrecen
a seres humanos diminutos

que por cierto salen diminutamente
a comprar el pan
y opinan
qué día tan feo
quién lo desemborregará

Por otro lado
mi abuelo
tapa la jaula con su trapo
y al canario se le hace de noche
sin previo atardecer

Luego está
el niño gigante
que planta su zapato
sobre esta
o aquella hormiguita

Todo el mundo es dios
alguna vez en la vida

Con proporciones diferentes
pero idéntica jerarquía
deciden sobre nosotros las mujeres

acercándose
y trayéndonos
el más gigante de los soles

alejándose
y dejándonos
la más quieta y la más densa
la más negra
de las oscuridades.

El experimento de las palomas de piedra ha concluido con un porcentaje relativo de aciertos del 100 por ciento.

Las más pequeñas fueron convertidas en roca mediante piensos de caliza y aluminio.

La conversión de las palomas grandes fue más complicada. Sólo una gran inversión en términos de personal hizo posible que siguieran vivas tras la ingesta de plomo.

El estudio ha demostrado que es posible convertir seres vivos en cuerpos inertes.

De los diez ejemplares de paloma común sometidos al experimento, ocho quedarán en el laboratorio para futuras observaciones y una será donada al Museo de la Ciencia.

En el momento de redactar estas conclusiones, la décima paloma de piedra ha levantado el vuelo y, tras hacer dos giros y un tirabuzón, ha dejado su silueta impresa en la ventana.

Algunos intentaron
escaparse en tren
Vieron las hojas de mayo
golpear en la ventana
restregar la vida
por el vagón que pasa

Otros decidieron
escaparse por la noche
Metieron ropa y una foto
sigilosamente en la maleta
Cerraron con cuidado
cremalleras para siempre

Yo he probado
las dos cosas

Puedo decir que conozco
todavía más formas

De niño corría

Luego he tomado aviones

De todas maneras
aunque no soy un experto
creo
que la auténtica escapada
se lleva a cabo sin mochila

Sólo tienes que fruncir los labios
alzar el mentón un poquito
y asentir con la cabeza

previa toma
de la decisión que te hará libre.

Mujeres

Marco Antonio Fernández
Mi mujer siempre me dice que tengo todos los trajes iguales: de color gris. Y yo digo ¿pero de qué color quieres que me los compre? ¿Amarillos? Ella me dice que no, que los hay azules, marrones, negros…

Es que una mujer se levanta y, dependiendo del estado de ánimo que tenga, se viste.

Por ejemplo, si ves que se viste de rojo, ya sabes que tiene el día potente.

Bah, al final la acabas viendo como a una amiga.

Yo problemas no he tenido muchos. Los normales. O sea, los que vienen cuando falta el dinero.

Porque los problemas vienen ahí.

Si algún día discutes y, bueno, ves que la cosa se ha puesto muy fea, te vas al cine. Y a la vuelta se te ha pasado el enfado.

Echas un polvo con ella, y en paz. Todo en calma.

Ya te digo que es como una amiga.

Pero yo, un traje amarillo, ni borracho.

Este jurado formado
por desconocidas reconocidas
personalidades
del mundo de las letras

menos una vocal con voz
pero sin voto

más un miembro
del consejo consultivo

y otras cosas que se leen de corrido
para llegar cuanto antes
al capítulo de los premios

ha decidido que tú
lector

eres el auténtico poeta.

«La policía autonómica ha arrestado a un joven que encontró la placa de un agente en un prostíbulo.

Se investiga si el joven la ha utilizado en beneficio propio».

(20 Minutos, viernes 16-3-07)

La cerveza

Allí a los turistas los tratan estupendamente, porque no quieren dar la impresión de ser un régimen dictatorial. A los propios cubanos, en cambio, la policía les mete bien fuerte.

Un día salí a buscar una cerveza. Me apetecía. Busqué por dos o tres bares, y no hubo forma. «Se acabó», «está caliente», «lo siento hermano». Cosas así.

Después del cuarto intento, encontré un tipo en la calle. Era corpulento y mulato. Cubano, seguro, así que le pregunté dónde podía conseguir una cerveza.

Se ofreció a ayudarme a cambio de cinco dólares.

Acepté encantado, y el mulato guardó el billete y se fue corriendo. En el peor de los casos, pensé, habré perdido cuatro euros.

El tipo volvió a los cinco minutos, y me dijo honradamente que no había encontrado ningún bar con cerveza fría.

Luego alargó la mano y me devolvió mis cinco dólares.

Entonces, mientras nos despedíamos, apareció un policía. «¿Qué intentas vender a este señor?». «Te juro, hermano, que dios sabe que soy un buen hombre», empezó el mulato. «Porque soy rasta» (el mulato llevaba rastas), «y jamás he hecho daño a nadie».

El policía estaba visiblemente cabreado y el rasta decía cada vez más tonterías, así que intenté mediar.

Antes de que dijera la segunda palabra, ya se lo estaban llevando, más o menos violentamente.

El mulato llamó hijo de puta al policía. Y el policía metió en un coche al mulato.

Luego pasó lo que te puedes imaginar.

Y eso es Cuba.

Los niños-bala

Los bebés hicieron lo posible por hablar cuanto antes.

El público aplaudió entusiasmado y los bebés dejaron de gatear.

Estos nuevos niños eran rapidísimos.

Aborrecieron pronto el taca-taca. Tuvieron su bolígrafo, su portaminas, su habitación con vistas. La bicicleta llegó un poco tarde, pero ya habían conquistado los enchufes.

Por otro lado, el mando de la tele les condujo a su propio y flamante teléfono móvil.

Los nuevos niños, a toda velocidad, llamaron a su primera novia, a su primer cigarro, a su primera copa. Se masturbaron y se compraron una moto.

Era vertiginoso. Los nuevos niños tenían quince años y un trabajo temporal.

Entonces se drogaron, se deprimieron, se sintieron solos. Rieron bajo la lluvia y aprendieron a ayudarse.

Los niños-bala habían acabado los estudios. Tenían dieciocho, un coche, una hipoteca. Y una despedida de soltero.

Se miraron orgullosos. Habían batido todos los récords.

Habían vivido treinta años condensados en diecisiete y medio.

Entonces alguien bostezó.

Pasó un pájaro.

Y dentro del bar, una a una, caían las gotas de una gotera. Sobre un cubo negro.

No se preveía nada emocionante para los siguientes doce años.

Los niños-bala pidieron la cuenta, y se montaron sin decir nada en sus coches.

Luego se dirigieron, un poco confusos, al centro comercial más cercano.

Ese día

Ese día
alguien dirá
que los atardeceres
queman en la retina

Los oculistas irán prestos
a las tertulias de la radio
Dirán sí señor
tengan ustedes cuidado
no miren directamente a sus mujeres

Las niñas
se taparán las piernas las
chocolaterías
cerrarán de inmediato

El mundo será un burka gigantesco
y habrá madres
desconsoladas llorando
padres
diciendo telodije

Nos quitarán el jazz
el flamenco
los tarantos
la teoría de
la evolución

El sexo
el divorcio
el aborto
la república el matrimonio
homosexual

Se llevarán la hierba
Nadie cocerá barro
nadie inventará nada

Qué desastre
habrán desaparecido
los libros
las fotografías de medio formato

Ese día
me sentiré muerto

El mundo será peor

Habrá dos sueños menos

Nos habremos resignado.

Enciende
Crea movimiento
Da luz

Tu sonrisa es
pura energía renovable.

Orientación

Yo avanzo y retrocedo
Me escondo y salgo
Sonrío y hago pucheritos

Me lo paso en grandePero cuando alzo la vista
ya me he desorientado

Para orientarme
busco el olor a Hugo Boss
llamo a los anuncios
de clases de español
y husmeo felicidad por las esquinas

A veces hallo una pista
(gente que escucha

tras la gente que cuenta

un sol más brillante
que de costumbre,
un niño sonriendo)

y empiezo a sospechar

Si además todo parece útil

y un joven tiene los ojos desorbitados

está claro
que has pasado por aquí

Existes
y estás cerca

razones suficientes
para sonreír,
jugar, retroceder,
y hacer pucheros

mientras vuelvo a desorientarme
feliz
y lentamente.

Importante

Estimados Señores:

Les escribo con motivo de la evaluación de su hija Importancia.

Como saben, las notas de Importancia son altas. Continúa con buenos resultados, y sus fuertes son subrayar y hacer resúmenes.

En el Colegio de Palabras, no obstante, extendemos nuestro trabajo más allá de lo académico.

Nos preocupa la actitud de su hija, que se ha alejado de sus amigos de siempre. En los recreos, la hemos observado cerca de Política, Traje, Dinero y Finanzas.

Rogamos se hagan cargo.

Lo ideal sería castigarla unos días. Si la actitud de Importancia persiste, la recluiremos en un paréntesis.

No hemos descartado la posibilidad de trasladarla a una oración subordinada o, en el peor de los casos, convertirla en sujeto omitido.

Tienen que saber que el último recurso, adonde no queremos llegar, sería confinarla entre las rayas de un cuadernillo Rubio.

Es un lugar oscuro y anguloso, donde las palabras son garabateadas, eternamente, por manos de criaturas que ni siquiera saben escribir Mamá.

Perdonen las disculpas

En el par de años que llevamos juntos, os he pedido disculpas dos o tres veces. Sumad una más.

En unos cuantos días estaré de vuelta.

Pretty woman

Tus ojos piedra
tu boca lejos
tu aliento escalera
tus manos barandilla
tu cuello password
tu pierna puenting
tu vientre columpio
su polvo gracias
tu cuerpo tú

Geometría (II)

Dicen que no están en ningún sitio
los que están en la extrema derecha

Dicen que están en el centro
los que están en la derecha

Y dicen que están en la izquierda
los que están en el centro

Por favor
háganse a un lado.

Tiempo

Stoneimage
Me quedan diez minutos
llegaré tarde a todas partes
Incluso si me quedo
llegaré tarde aquí

En este bosque había un bosque
la ceniza huele a fuego
Tendría futuro si el futuro
se construyese
con recuerdos

Qué deprisa nos movíamos
qué tramposos
¿te acuerdas?
Así no veíamos pasar el tiempo

Ahora nos echamos cremas
viagra
leche desnatada
porquerías en el pelo

Qué asco

Tengo restos de niño
esparcidos por el cuerpo

Y bueno
cuídate
te dejo

Disfruta del lujo

Me quedan nueve minutos

Deseadme suerte

Habiendo perseguido el futuro
por las esquinas
Habiendo buscado la más acogedora
de las autopistas
Habiendo devorado ciudades
y sueños con los ojos
Y habiendo gastado los zapatos
de una manera impropia
en un país civilizado

He comprado flores

Me había acogido ya
a los tratados de paz
a la carta de la ONU del cuarenta y ocho
al programa Erasmus
y a ciertos carnés de socio
que casualmente no llevo encima

Pregunté «¿cómo demonios
se consigue un trabajo?»

Me contaron el método
y ya he comprado las flores

Espero que ese método
-no me malentiendan,
no espero sentado-
realmente funcione

Consiste en personificar el futuro
y lanzarse a abordarlo

El futuro es una señora
muy guapa y con grandes tetas

que camina absorta
en sus propios pensamientos.

La reencarnación nos ha traído hasta aquí.

Tú mataste en Vietnam. Perdiste ahorros en el crack del 29. Asesinaste indios. Violaste mujeres en la Guerra de la Independencia.

Viviste una vida tras otra.

Yo quemé iglesias en la Guerra Civil. Le di tres machetazos a un filipino. Me puse el traje de los domingos y apoyé a Fernando VII. Abofeteé a mi mujer.

En realidad nadie ha muerto.

Tu y yo perseguimos judíos. Cobramos dinero para evitar que escaparan.

Pilotamos el helicóptero hacia Hiroshima.

Dividimos África.

La reencarnación es una teoría válida. Explica quiénes somos.

Los gilipollas de siempre.

Salida de emergencia

«Rompa a martillazos
el aire que le rodea.
Luego
salga tranquilamente.»

(Bartolomé Ferrando)

 

«Los espectadores que asistían a la proyección de la película World Trade Center en un cine del centro de Valencia salieron precipitadamente de la sala alarmados por una mochila que estaba abandonada encima de una butaca y que pertenecía a un joven que había ido al lavabo».

(El Periódico, 8-10-2006)

Sintaxis

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Por fin descifré
la sintaxis femenina:
las despedidas
y las alegrías
como sujeto,

las despedidas
y las alegrías
como excusa,

las despedidas
y las alegrías
como los días
y las noches

Un blanco y negro
rítmico
mecánico
(alegrías y despedidas)
que seguiríamos
como un partido de tenis
(despedidas y alegrías)
si existiese sólamente una mujer

Pero sois muchas
y podéis estar o no mezcladas

Miles de relojes
suenan a destiempo
entre risas y adioses
o sólamente risas
o sólo despedidas

Ahora trabajo en un diccionario
español-mujeres
mujeres-español
que espero tenga éxito
entre el público inmigrante:

esos hombres
que aprovechan la oscuridad de una despedida
y se lanzan en cayuco
desesperadamente
hacia la costa de vuestros pechos.

Efecto blanqueador

Ya estaban todos gritando
El avión casi temblaba
Niños cada vez más rojos
lanzaban llanto y alaridos
en dirección a sus madres

Se buscaban con la mirada las azafatas
Y el once-ese
buceaba sin aletas
de la imaginación de uno
a la imaginación de otro

Anuncié que iba a matar a alguien
y se hizo el silencio

Pude ver las caras de pánico
paralizadas
cuando saqué de mi bolsa opaca
y alcé amenazante
un tubo recién comprado
de pasta de dientes con flúor.

Facilidades de pago

Para ser buena persona
hacen falta flexibilidad
elasticidad, suavidad
y dureza
a partes iguales

Para ser mala persona
no hace falta nada

Gracias por seguir intentándolo. Estaré pronto de vuelta.

No traigo

No traigo buenas noticias
Me cuentan que la magia
se extinguió en los años setenta;
que han desmantelado
una fábrica de milagros
en un oscuro polígono industrial

La belleza ha sido secuestrada
y ninguna oenegé lleva suelto encima
Me cuentan que nadie pagará el rescate
y me piden que te informe
de que la amistad
se ha emborrachado
y no se acuerda de nada

No traigo buenas noticias

Al amor lo han seleccionado
como palabra más bella del castellano
y se pasa el día de acá para allá
respondiendo preguntas
sin gesticular mucho
para no estropearse el maquillaje

La calma no está disponible
En primavera se toma unas vacaciones
y deja que las abuelas
le quiten el polvo a ciertos refranes

Me dicen
que te las apañes como puedas

Un segundo después
de la última gota de fe
estarás sola
con tu esperanza

La esperanza consiste
obviamente en esperar

pero también
en alzar el gesto
utilizar todo el aire disponible
y esbozar
suavemente
una sonrisa.

Bocazas

El bocazas dice: «soy sincero»
El mentiroso dice: «soy listo»
El tonto dice «soy bueno»
El malo dice «soy justo»

Y el que calla
no miente

a veces es bueno,
a menudo es justo
y es listo
siempre

Night and day

El día del Parkinson. El día de la mujer trabajadora. El día del orgullo gay. De las víctimas del terrorismo. De los enfermos de Sida. De la discapacidad.

Cuando los 365 asientos estuvieron ocupados
apareció un hombre
blanco
joven
sano
inexplicablemente triste
que no tuvo donde sentarse.

Esperó a que se hiciera de noche
(a la noche
todavía no le han puesto dueños)
y le pegó un trago
a una grada vacía

en el primer botellón de la historia.

Medicina:

carrera de ocho años

que siempre gana la muerte.

Por si me dan la M

Monárquico:

adj. m.

Dícese de países y personas

con historia basada en desechos reales.

Conclusión (III)

El hombre

es el único animal.

Back to the future

En vez de ausencias
como yo
me castigas con presencias
y patrullas de recuerdo

Apareces de repente
como ahora
que pides un café
y me lanzas
una granada sin anilla
desde el pasado

Yo me sacudo la explosión del delantal
y adivino en tus ojos
que tú no eres tú
al preguntarte con leche o solo
sino alguien idéntica a ti

De todas formas ya estoy nervioso
apunto mal el pedido
te pongo el café tengo dudas
y te miro cuatro veces

En vez de ausencias
como yo
me envías
gente que se te parezca
metralla de ti

Nos harías una foto
por favor por supuesto
cómo no

Os hago la maldita foto
me sigo preguntando
mientras tú le coges la mano
y él inclina la cabeza
si será posible
que os parezcáis tanto

Y vuelvo a concluir,
tengo mesas que atender,
que me bombardeas el futuro
apostada en 1998

No hay otra explicación:
en vez de ausencias
me envías una mujer
con una cara como la tuya

Te has vengado y pides
la cuenta
toneladas de lo que fuimos
me pesan en los ojos

Te sale baratísima la guerra

Luego se hace un silencio
como el que viene
tras los terremotos
las tormentas
y los fracasos en los mundiales
cuando cierras la puerta

(tú o una de tus secuaces,
alguien que se te parezca)

dejándome tu presencia
nostalgia venenosa
y una sonrisa de cartón-piedra

en vez de ausencias
como yo.

Madrid

Hágalo usted mismo. Aprenda inglés sin esfuerzo. Una línea roja subrayando la palabra fácil. Pierda rápidamente esos kilos. Construya su propia tarima flotante.

Todas las cosas, menos la realidad, te regalan algo con el primer número.

La realidad no es fantástica y Madrid es demasiado grande.

Pero tú tranquilo. No he visto ni una sola ciudad que no acabe a tus pies, genuflexa y descojonada.

Además, lo he oído en radio 3: «todas las naves espaciales son de plástico».

Menos la tuya.

Suerte en tu viaje, amigo.

Niña caótica
tubo catódico
músculo hipócrita
sueños eróticos
madre católica
pena gimnástica
rezos hipérboles
cama patíbulo
lámpara horca
muerte bucólica
lágrima póstuma

Ópera prima


Hay un Greco alargándose en mis dedos
un Tiziano rojísimo en tu boca
un lienzo tirante sobre tu vientre
una inminente maja desnuda

y un aprendiz de pintor
estropeándolo todo

Yo, ciudadano del mundo, habiéndome reunido conmigo mismo en cualquier punto del planeta para debatir lo que sigue, declaro solemnemente

el Principio de Merecemiento de Pena

en virtud del cual

el trabajo debe ser más gratificante que los estudios
la enseñanza proporcionada mayor que el cachete recibido
el perdón no le había visto más sonoro que el codazo en el autobús
la cama más cómoda que la cómoda
el polvo de antes más largo que el cigarro de después
la ciudad de destino más bonita que la oferta en Easyjet
el matrimonio más admirado que el traje de boda
el salón más amplio que la pantalla del televisor
la música más mansa que la fiera
la ciencia más esperanzadora que la religión
la nevera más lista que el hambre

y estas mil palabras
más valiosas que una imagen

Profesor

Lo bueno de hablar contigo es que no esperas respuesta

Lo malo de hablar contigo es que no esperas respuesta

Burocracia

De pronto a nadie le interesan mis títulos, ni me exige el currículum y dos fotos a color ni me hace esperar una cola de dos horas.

Alguien grita desde el suelo porque me necesita. Por fin, alguien no me pide que certifique con papeles quién soy. Me necesita.

La persona que pide auxilio está a dos metros de mí. Sobre la acera de un callejón oscuro. Lleva un traje puesto que, antes del accidente, debía de ser carísimo.

Lo del traje me hace descubrir algo.

Los concejales, los directores de los periódicos y los presidentes de las federaciones también necesitan ayuda.

Hay un poco de sangre.

Creo que hablo en nombre de millones de personas cuando, antes de ayudarle, le pregunto con una sonrisa su número de identificación fiscal.

También le pregunto, con voz nasal, su edad, nombre, estado civil, y le pido que pulse uno si está de acuerdo.

El hombre ensangrentado con traje de chaqueta no tiene fuerzas. No puede decirme si es la primera vez que viene ni parece haber traído ticket de compra.

Yo sigo intentándolo, y le pido que marque una x en caso de poseer carnet tipo B.

Se va muriendo, poco a poco.

«A quien se le ocurre», suspiro mientras tapo el cadaver, «salir a la calle sin dos fotocopias del libro de familia».

FICA

La Federación Internacional de Conversaciones en el Ascensor ha publicado los resultados de su último estudio.

Dos mujeres comiendo castañas en la playa, sombras alargadas a las cinco y media, y un chaquetón remangado, dicen, sólo pueden anunciar el invierno más raro del mundo.

Se recomienda calma, no fumar, saludar al vecino, decir rápidamente voy al quinto gracias.

Después de todo

Jamás saldría de la iglesia

(para eso hay que entrar primero)

Conclusión (II)

El problema de los americanos

es que no entienden la diferencia

entre ser y star

Lección 180

Si no fueras tan bestia te lo podría haber contado de otra forma.

Quería decírtelo antes: lo nuestro iba demasiado deprisa.

No te asustes.

No te asustes.

Intenta aprender dos cosas de esto.

Los espíritus existen. Los accidentes de tráfico también.

Beee

Al amueblarnos la cabeza, hemos colocado demasiado cerca las
palabras museo y cultura.

Propongo separarlas con ocio.

Y colgar en medio algún cuadro.

De mayor

Para no confundir alivio con placer

no soñar sólo de noche

y no despertar a deshora

habrá que tener cuidadito

No laves

más ropa de la que puedes tender

Ahora

que ya eres una niña grande

habrá que adivinar

amiga España

qué carajo quieres ser de mayor

Hoy, de nueve a diez, el mundo se ha movido a una incordiante cámara lenta.

Me habría gustado decirle al taxista siga a ese coche, lléveme a otro sitio. Regáleme un viaje. Diga usted algo chuli.

He hecho un par de fotos. Que cada cual saque sus conclusiones. A lo mejor soy adicto al stress.

He descubierto con mi cámara los límites de la raza humana, el eslabón perdido entre el hombre y Superman.

El flash SB-800, de Nikon, no llega hasta la luna.
Y yo tampoco.

Titular:
Joven sobradamente preparado para la vida moderna fallece a pesar de saber manejar su móvil con una mano y utilizar el bluetooth para editar los politonos en el ordenador portátil

Subtitular:
El fallecido sufrió un infarto al ver en su salón un ratón de campo

Operación salida

Dejaré que los ricos
se sigan apiñando en la cima de los montes

Hay más agencias de viajes
cuanto más feo sea tu barrio

Y las mejores vistas de la playa
siempre están en la playa

Pero te lo juro
sólo quiero
que alguien me lleve hasta tu casa

(guapa)

Quizá un mono prehistórico se ocultó en un lugar oscuro y vivió allí durante cientos de años.

A lo mejor vio dinosaurios, ñus y tortugas gigantes desde su guarida.

A lo mejor el mono resistió el paso de diez millones de años y se rio leyendo a Darwin.

Quizá le apetecía salir, pero tenía miedo de asustar a la gente.

A lo mejor el mono prehistórico esperó el momento oportuno y salió de su cueva hace poco.

Quizá el mono es presidente de los Estados Unidos, obispo de Vitoria, alcalde de Málaga, vecino del quinto.

Calor

De este calor que no soportas me acordaré una tarde de invierno, cuando te hayas congelado en la línea 20 de la EMT.

Cuídate de no despreciar nada: la basura y la mierda nos libran de palomas, gaviotas y otros seres repugnantes poetizados por inercia.

Mírame con visión de futuro y estrategia empresarial. Mi actitud pegajosa y el sol de las quince-cerocero te harán falta en unos meses.

Sólo quería recordarte que todo en la vida es útil. Por ejemplo, estos cuarenta abrazos centígrados.

Paco Gutiérrez

La pancarta dice algo así como «Despedido, sin indemnización ni seguridad social. Nueve meses de espera. Solución para Paco YA».

Si te acercas y miras un poco, te das cuenta de cosas. Paco es el hombre que está justo al lado del cartel. La señora que reparte folletos y mira constantemente a Paco es su mujer.

Si preguntas Paco habla. Tiene más de 50 años y lleva toda la vida conduciendo camiones. Más o menos la mitad de ese tiempo para la misma empresa.

Son las doce de la mañana y hace calor, así que Paco lleva una gorra y gafas de sol. Hace seis semanas que está aquí, con su pancarta y su mujer.

Desde que le despidieron lo ha intentado todo, pero no le queda mucho dinero más.

Paco habla y te cuenta las putadas de la vida, de pie junto a su pancarta, enfrente del Muelle Heredia, y si escuchas con atención puedes verle las arrugas y las cicatrices de verdad, las del alma.

De vez en cuando dice un taco, pero es un tío respetable, un currante.

Dice que le encantaría volver a ser explotado, como cuando trabajaba más de 17 horas diarias, en vez de estar plantado con su pancarta y una silla de plástico al lado de la Delegación de Bienestar Social.

Paco está esperando el juicio.

Si le preguntas él te lo cuenta: los de Bienestar Social pasan de largo cuando van a por su cafelito de las once. En seis semanas bajo el sol de Málaga sólo le han dicho buenos días una vez, cuando le pidieron que se echara un poquito más hacia allá.

Lleva pataleando desde que le despidieron en Septiembre. Y sonríe con mucho esfuerzo, bajo su barba de varios días.

Cuando decidió plantarse enfrente de Bienestar Social llamó a periódicos, televisiones, políticos. Nada.

Paco dice que es de izquierdas de toda la vida. Y que Comisiones Obreras debería llamarse sólo Comisiones, y que Chaves no sabe lo que pasa en la calle.

Si tienes tiempo Paco sigue contando. Creció con Rafael Rodríguez, que ahora lidera IU en Málaga y, cuando pasa junto a la pancarta de 3 metros de ancho, finje no verle.

Así que ya no se fía de nadie.

Paco habla y su mujer asiente con la cabeza. Cuando todavía trabajaba no tenía vida social. Si trabajas 17 horas diarias y llega el día de descanso, no tienes tiempo de nada.

Y la gente se va olvidando.

Paco ha visto de reojo cómo crecían sus hijos.

Dice que la Junta de Andalucía aprobó un convenio con las empresas más gordas de transporte, pactando 60 horas de curro semanales. Paco se acuerda de que la UE no permite más de 48, y de que algunas semanas los camioneros hacen 100.

Dice que está enfermo, que le cuesta dormir con el calor, que nadie ayuda.

A veces algún camionero no puede más, y a las 4 de la mañana le entra un calorcito raro y mucho sueño, y se queda dormido porque es un ser humano que lleva conduciendo quince horas, y se estrella contra un árbol o contra un coche con familia dentro. Entonces, dice Paco, vienen los políticos de izquierdas y de derechas. Y dicen qué desgracia necesitamos más medidas de seguridad. Foto y a casa.

El convenio de la Junta no está en el BOE, ni el BOJA, ni en el lucero del alba.

Paco piensa en publicaciones y se acuerda de la madre que parió a los periodistas. No vienen. Ha llamado a Diario Sur. Los contestadores automáticos no tienen sentimientos.

Si tú los tienes, algo se te encoge dentro. Y ves a su mujer, que sigue mirándolo a él.

Y preguntas. Hasta cuándo.

Paco dice que el jueves se va a casa. Que han sido seis semanas y ya no puede más.

Lo más triste de todo es que Paco está solo, como tú o como yo, y se ha cansado de luchar.

No en mi nombre

Porque, entre tú y yo:
no deja de ser una paradoja
que un montón de hijos de puta
se manifiesten
en favor de la familia

Soy un perro. Arf.

Mientras leo apuntes de Información Periodística Especializada, me rasco la oreja con el pie izquierdo.

Argf. Huele a pollo.

Agrf gr. Huele a gato.

Cómo molaría roer la pata de la cama.

Estoy royéndola. En efecto, mola.

Arf. Qué sed.

Ráscame la barriga.

Argf. Argf gr. Huele a pollo, huele a gato.

Arf.

Me digo

La muerte no es morirse, me digo. La muerte

viene cuando no te recuerda nadie.

Ciento volando, me digo. Lucha por lo que crees.

Entra, me digo.

Con tus cuadros. Tus trazos a lo Van Gogh. Tu toque personal.

Y entro

con mi trabajo de veinte años. En una carpeta.

En la Sala Alameda, en Nueva Galería, en el Centro Cívico, en el Rectorado, en el Centro de Arte Contemporáneo. Entro con una carpeta.

Lo último que se pierde, me digo. Lo importante es.

Y salgo.

De todos los museos de la ciudad.

Participar, me digo. La esperanza.

Y estoy. Temblando. Con mis…

cuadros.

Insisto

Las limpiadoras, la cafetería, el decanato, el tablón de anuncios, el ascensor, el despacho del bibliotecario, el bolígrafo del técnico de sonido, el mango de la escoba para limpiar los pasillos de la facultad de Derecho, el Gabinete de Comunicación de la Universidad de Málaga, el lapicero de la profesora de Diseño Digital, el brillo plateado de la memoria RAM de cualquier ordenador, los limpiacristales de Conserjería, el insecticida ecológico del jardinero, el sueldo de los profesores asociados, las losetas nuevas del aula 9, el laboratorio de idiomas de Filosofía y Letras, el papel higiénico del aseo de la Excelentísima Rectora

existen por y para los alumnos.

De verdad. Os lo juro.

Entiendo que algunos usáis pantalones de Aquiles

porque son rápidos

y porque dan fresquito

No son tiempos de caldera y sobremesa

y uno tiene que decir lo que sea

cuanto antes

Eso me agobia un poco

y a veces digo sexo gratis regalo seguro

para que sigáis en la página

Así y todo

hace un año que leéis fugazmente

todas las gilipolleces que se me ocurren

Felicidades

(Culo teta mp3 gratis

dentro de otro año)

Besitos

Te beso
para besarte,
claro

Pero también te beso
para que me beses

Cuando algo falla
me siento como
un padre gordo
comiéndose el potito del niño

Ego

Jamás hables de tú
a un amante de la primera persona

Si quieres hacerle feliz
habla de ti mismo

Así tendrá tiempo
de cargar su rifle

Si, por el contrario,
quieres vivir en paz,
no hables

No sabrá qué hacer con las balas

Big Fish

Algunas personas necesitan leer ficción para poder seguir en la realidad.

Yo escribo realidad para poder seguir en mi ficción.

La ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo, anunció ayer que modificará la normativa sobre viviendas de protección oficial (VPO) para «poder construir pisos más pequeños», incluso de 30 metros cuadrados.

El ministerio apostará por «viviendas modulares, que incluso se pueden ampliar anexionando el piso de al lado cuando cambia el ciclo vital de la persona».

(El País, 12-4-2005)

Dolores

Librarte del dolor
aliviará tu peso
y te hará más fuerte
Será como si desprendiéramos
las montañas y los árboles
tirando de la capa de césped
y dejásemos a la Tierra
desnuda, incandescente

sonreirás
tras arrancarte
de cuajo el vado
permanente

Te dolerá
librarte del dolor
aliviará tu peso
te hará más fuerte

Saturday Night

Se me ha ocurrido
hacer
poesía de discoteca
Se me ha ocurrido
hacer poesía
de discoteca
Se me ha ocurrido hacer
poesía de discoteca
Se me ha ocurrido
hacer poesía de discoteca

La reina del sur

Entré y pregunté por el libro. A esa velocidad sintáctica, pensaréis vosotros, la historia acabará en dos frases. Ya me habría gustado a mí. Entré, digo, y pregunté por el libro.

Holabestardes.¿Larreinadelsur, favor? -tenía prisa
Sisí, claro. En almacén. Un segundo.

Esperé un segundo. Sonaba una canción de Ana Belén. Mi-ralá, mi-ralá.

Diez minutos después aún esperaba un segundo. Abrí un libro cualquiera y empecé a hojear, silbando.

Pasaron los días y yo seguía clavado en el mostrador, esperando el segundo y hojeando libros.

La dependienta no aparecía.

Dediqué los siguientes cinco años a estudiar Técnicas de maquillaje previas a la microimplantación de pigmentos (2), de Espasa.

Todavía no me han traído el libro que quería, pero he abierto mi propio centro de estética.

Y le voy a dar una sorpresa a la dependienta.

Me he puesto la boca de Ana Belén. Qué pluma. Soy La Reina del Sur.

Últimas palabras

Soledad también se acuerda: él siempre hablaba del más allá. Con naturalidad.

A los humanos nos gusta hablar de lo que vendrá luego, del plan para el fin de semana, de las vacaciones de verano, del año que viene, de cuando tengamos niños, de cuando los niños se hagan mayores, de cuando nos jubilemos, de cuando ya no estemos aquí.

Para nosotros era desagradable, pero él disfrutaba como un crío cuando hablaba del más allá. Estaba convencido de que volvería a nacer.

Ahora acaba de morirse. Luis. Bueno, murió el martes, después de agonizar unos días. Buscamos en su casa, su mujer no tenía fuerzas. Buscamos el testamento por todas partes. Y no había nada.

Era imposible que un tipo como Luis se fuera del mundo sin despedirse, así que seguimos buscando. En los cajones, en las carpetas, entre los libros.

En su cartera.

Nada.

Llamaron de la funeraria. En el bolsillo de la camisa que llevaba puesta habían encontrado un pañuelo de papel. Sus últimas palabras. Preguntamos ansiosos. Qué pone, qué pone. Qué dice, qué se cuenta el Luis.

Sobre un pañuelo Hacendado con doble capa, Luis había escrito «Mamá». A lápiz.

Eso era todo.

Cuando le dimos el pañuelo a Sole, se descojonaba.

«El escritor compuso un cuento breve sobre un ciego que vivía en los túneles oscuros del metro. La Asociación de Ciegos se quejó por la imagen negativa hacia los invidentes, como si sólo pudieran arrastrarse entre sombras. El escritor retiró el cuento, y escribió otro sobre una mujer que convivía con monstruos en secreto, pero una organización feminista le amenazó con emprender acciones legales si se publicaba, porque dejaba mal a las mujeres mientras que los monstruos quedaban simpáticos. Harto de complicaciones, escribió sobre una gota de lluvia, tema aparentemente inocuo, pero no tardaron en llamar los metereólogos, muy enfadados.»

Jordi Cebrián

Tras un año de investigaciones, la fiscal Olga Sánchez ha descubierto que

tanto 11 de marzo como 11 de septiembre empiezan por la cifra 11.

No llores

Si quieres, puedes verlo de otra forma.

Desde un punto de vista sociológico

a él le gustaría poner obstáculos

a cada uno de los tres mil millones de machos de la especie humana

que potencialmente te persiguen

Pero es más fácil

ponértelos a ti

que le quieres

y constituyes algo tan sencillo y manejable

como la trimilmillonésima parte de tres mil millones

Por eso te ha tratado mal

y por eso volverá a hacerlo

Diana

Era la misma fachada de siempre, al final de la Calle Granada. Detrás de los yonquis y de los hippies vi la pared con restos de orín y cerveza. Hacía sol. Amarillo oscuro más gris claro es igual a verde podrido.

Se me ocurrió adivinar hasta qué altura mea la gente en Málaga, así que me puse a buscar la línea que separaba el verde del gris. No os importará mucho, pero estaba a más de un metro del suelo.

Extraje dos posibilidades: o los malagueños miden dos metros, o hacen sus necesidades apuntando al cielo.

Alcé la cabeza, buscando la diana.

Y descubrí un campanario. Encima de un edificio cualquiera había un campanario.

Jamás había conocido una casa tan completa, así que decidí entrar. Me picaba tanto la curiosidad que busqué alguna excusa para llamar al timbre. Improvisé «se me ha colado el balón en su campanario».

Y de pronto la puerta. Había un pórtico, en vez de una puerta, en aquel edificio cualquiera. Y estaba abierto.

El edificio cualquiera era una iglesia. No hizo falta llamar al timbre. Un señor de plástico me miró desde la pared.

«Ave María Purísima». No entendí el lenguaje del cura y le conté mi problema del balón. Se enfadó un poco y me pidió calma redentora.
Concluí que era imposible entenderme con él, y salí del edificio decepcionado, sin balón ni campanario.

Me entraron unas ganas terribles de orinar.

Me hice un hueco entre los yonquis, bajándome la cremallera.

No sé por qué, pero apunté al cielo.

Huida

Recuerda, amigo, que la Tierra es redonda:

si sigues huyendo hacia delante

acabarás topándote contigo

a – Ponerme unos tapones en los oídos (descartado, no tengo)

b – Apagar el equipo de música del vecino (descartado, es imposible)

c – Apagar al vecino (descartado, poco sutil)

d – Hacer un ruido más fuerte que el ruido (descartado, no me apetece)

e – Crear una asociación ficticia para exigir al Gobierno que alguien le devuelva la vida a Antonio Orozco (correcto, procedamos)

«Estimado Señor Zapatero:

La Asociación de Vecinos Amantes de la Siesta (AVEAS) le ruega ponga en marcha todos los procedimientos posibles para devolver la vida a Antonio Orozco.

Aprovechamos para mandarle nuestro más sincero apoyo en el camino hacia Europa. Si en ese camino pasa usted por una farmacia, por favor tráiganos tapones para los oídos.

Atentamente
Aquiles Oporto,
portavoz de AVEAS»

Catorce efe

Se ha aferrado a su móvil, ella, en medio de la estación de autobuses.

Ha mirado las gitanas dando romero y augurando amores, las chinitas vendiendo flores de cartón, el escaparate de Zara lleno de pegatinas fluorescentes.

Ha escuchado los anuncios de restaurantes horteras en Cadena Dial, le adivina una sonrisa a Isabel Gemio. Y le teme al correo spam que ha recibido hoy. Y al catálogo de Carrefour y al Rolex nuevo que guarda en un bolsillo.

Le tiene miedo a todo eso y mira con envidia los besos junto al andén diecisiete. En el Paseo de Reding, en la Calle Larios, en la Facultad de Medicina. En la película que no podrá terminar de ver.

Bonita, joven, con vaqueros negros y una huella pegajosa en la cara. En medio de la estación de autobuses, ella.

Se ha aferrado a sus sueños, a un Rolex, a su móvil.

Y no suenan.

Redondo

todo

nos salía redondo

era perfecto

Tanto, tan redondo

que ahora que caemos

es imposible

que dejemos

de rodar

por el suelo

Círculos

…sabés que te va a ir bien, che, el amor es cosa de dos y vos ya sos una, ¿no? Bueno, jeje ¿qué signo es él?

– Sagitario.

– Ah, los sagitarios, cómo dan y reciben, ¿eh? Me dicen las cartas… ah, hay por aquí un círculo. Él es una gran persona, porque es inteligente y además sensible. ¿Viste? Como un círculo que se une.

– No, bueno, sí.

– Ah, sí, sí. Y también veo por aquí, si me dejás, un segundín, abriré la baraja hindú, vamos a ver… Tu hombre tiene grandes cualidades. Es noble, ¿verdad?

– Sí.

– Pues os va a ir estupendamente, porque tenéis cosas en común.

– Sí, sí, eso sí.

– Claro, lo dice acá. ¿Y querés estar con él?

– Sí, claro.

– Vos querés estar con él. Las cartas dicen que lo conseguirás.

– Qué bien.

– ¿Viste? Pues, qué se yo, todo bueno, jeje. La vida te sonríe ¿Tenés alguna otra pregunta?

– …

– …

– Pero ¿él va a dejar a su mujer?

– …Este, perdoná, no oí. ¿Qué?

– Que si va a dejar a su mujer.

– Pues va a estar complicado, ¿eh?

– …joder.

– Qué sé yo, el amor es así.

– ¿Cómo?

– Este… como un círculo.

Ella está intentando abrir la puerta. Él la mira impaciente. Ella tira de la puerta hacia adentro. Muchas veces, toclón-toclón-toclón.

Alrededor de ellos dos, bullicio de cafetería.

Ella sólo quiere irse y tira de la puerta (toclón) otra vez más, pero la puerta no se abre. Y ella se empieza a asfixiar de la prisa, todo se ha vuelto oscuro porque cada vez que tira de la puerta cierra fuerte los ojos. Aprieta todo el cuerpo.

El camarero pasa, tranquilamente, rodeándolos a los dos.

-Hacia afuera- sugiere

Pero ella no le escucha, toclón, aunque su novio se da cuenta. Y le grita

-¡Hacia afuera!- y todo se vuelve un poco más tenso. Ella le mira. Ella no le oye.

Y el camarero se pone nervioso. Y también grita.

-¡Empuja, empuja!

Pero ella tira otra vez de la puerta. Toclón, el gesto apretado. Ruido en la puerta de la cafetería. Qué nervios.

Dos tirones más, mordiéndose el labio inferior. Y por fin se gira. Mira al camarero. Y el camarero repite, tiene prisa, la bandeja llena de copas, el toclón incrustado en el cerebelo:

-¡Empuja!

Y entonces (toclón) ocurre lo fantástico.

-Vale, empujo. ¿Hacia adentro o hacia afuera?

Boleros

No puedo prometer y prometo
que todo irá bien
tardes rojas
mañanas de domingo en tu ventana
periódico, rosa y zumo de naranja

No puedo prometer
pero prometo
boleros de Luis Miguel
«el día que me quieras»
«somos novios»
(leche condensada)

Te vas,
pensaré cuando
…te vayas

Pero soy yo
el que se larga
sin moverse cuando retrocedes
o dudas o ríes
o simplemente vives

O sea que,
si te acercas a
cualquier sitio,
me alejas

y yo no me muevo

cuando vuelvas
quizá ya no exista o haya muerto

pero de aquí
yo no me muevo

Prefiero estar,
te lo prometo
clavado en este domingo
aunque no puedo
sentado para siempre
te lo prometo
en tu ventana con una rosa
un periódico
y un zumo de naranja

cantando boleros

 

Cuento a lo Coelho

Sir Thomas, un joven millonario de Kansas, estaba sumamente preocupado. El dinero no le hacía alcanzar la felicidad.

Su preocupación le hizo viajar hasta Sri Lanka para encontrar al Maestro Zo.

– Maestro Zo- le dijo-

– Qué – respondió el maestro

– Tengo miles de millones de dólares américanos, pero no hallo la felicidad- Sir Thomas guardó silencio, esperando una respuesta del sabio.

El Maestro Zo también guardó silencio, y meditó unos minutos. Luego abrió los ojos lentamente.

– A ti lo que te pasa -solucionó el maestro- es que eres gilipollas.

A partir del día 15 os diré más tonteridas. Gracias.

Me noto optimista

El mundo no tiene lógica, la gente usa las viñetas de Forges para envolver bocadillos de salchichón y mantequilla.

El mundo es gilipollas, el Gran Wyoming ha estado en paro para que otros gritasen obviedades sobre famosetes.

El mundo es mentira, por las calles de mi pueblo gaditano veo santaclauses.

El mundo está como una cabra, los que están en la parte con solecito no se acuerdan casi nunca del otro lado.

El mundo está enfermo, lo dijo Mafalda, «le duele el África».

El mundo se ha roto. Mira la India.

Y ahora sonríe.

Ponte guapo, hay una cámara. Flash. Feliz año.

Más fácil

Podríamos escribir los propósitos de año nuevo en algún sitio

y fotocopiarlos para el año siguiente.

SOS comprendo

El suelo es un espejo

y no hay una mota de polvo

Las paredes color nieve

y los papeles en su sitio

la ropa está planchada

y los niños en la cama

Las uñas limpias

y el pelo recogido

y la nevera llena

El trabajo bien hecho

El bolsillo satisfecho

y el estómago repleto

La familia repetida

los amigos ocupados

el baño visitado

la siesta terminada

el sexo cumplido

el café contraindicado

el alcohol aborrecido

Otra vez invierno

hace muchísimo frío

y ponen Gran Hermano

Más o menos os comprendo

(mandad S.O.S. al 7575,

sorteamos un libro)

Lado positivo

Pon dos tés morunos cuando puedas, deja eso, ya friego yo, y a la catorce ha llegado alguien, el moruno es frío pero también lleva pastita, los batidos este año con una de azúcar, el de turrón dos, cuidado que te caes, al loro con el incienso, dale un vaso de agua al nene, cobra a los señores, vete a ver si encuentras cambio, vuelve corriendo, friega doscientas teteras, estornuda, qué dolor de espalda, sonríe sonríe sonríe, te quedan tres horas, pero no llevas puesta una gorrita del Mcdonals y es imposible que te venga la regla. Todo tiene su lado positivo.

Spain

Allí están los dos. Con su camisa de cuadros él. Con su top blanco ella. Mediados de Noviembre. Un puesto vende guantes y cinturones en Calle Nueva. Pero todavía hay sol, en Málaga siempre hay sol, y ellos dos han venido a colorearse el blanco de la piel. Noruega suena a catálogo de edredones, a modelo de chimenea en tonos caoba, a whisky sin hielo.

Así que han venido, ya están aquí los dos, y se pasean por el centro. Han comprado una botella de agua y una cocacola en el quiosco de la Plaza Felix Sáenz. Y ella, que se ha leído Spain Tour dos veces, conoce la cultura española. Dice Olé y se sienta en el suelo. Dice Olé y apoya sus treinta y nueve años en la pared. Sentémonos aquí mismo, cariño.

Él la mira, perplejo, todavía cerca del quiosco. Cómo vamos a sentarnos en el suelo de una calle peatonal, le pregunta arqueando las cejas.

Sentada, da dos palmaditas en el suelo. Ven aquí, cariño, Spain is beautiful. Podemos hacer lo que nos salga de los cojones.

Futuro perfecto

Habré comprendido

Habrás comprendido

Habrá comprendido

Habremos comprendido

Habréis comprendido

Habrán comprendido

Del 25 al 31 de todos los meses,

ven a la Semana del Tercer Mundo en el Corte Inglés.

Conclusión

Los problemas de la industria discográfica son dos:

la industria

y las discográficas.

Pasatiempo

Une con flechas

Yo

Avance (?) informativo II

Un total de una persona se ahoga en la multitud

del vacío asfixiante

de un dormitorio

y muere intoxicado

por los efectos del oxígeno más puro

sin sudor, semen, saliva, lágrimas, ni nada.

La autopsia ha revelado que la multitud

había recurrido a los métodos últimos

circunstancia averiguada

gracias

al olor a plástico y botones de mando de televisión

que desprendían las manos del sujeto

Pequeño buda

Es preferible

no ser una joven promesa:

luego hay que cumplirla

cita

Ojalá exista Dios

para pedirle responsabilidades

(A. Pérez-Reverte)

Queridos (tres) lectores

Dadme unos días.

Estoy de exámenes…

Mareo

Así que amanezco otra vez, y la canción que me ronda la cabeza es un lejano «hijos-de-pu-ta», cantado con el tonito eufórico de aquel «donjuan-gon-zá-lez», porque el póster se ha vuelto a caer.

Y mientras lo pongo de nuevo en su sitio, me pregunto cómo es posible que se caiga tantas veces. No puede estar siempre bajándose de la pared.

A lo mejor es el resto del mundo, que cada noche da un pasito hacia arriba.

Qué mareo.

Metáfora a lo bruto

En la mochila
que utilicé para ir a verla
he encontrado
una botella
(vacía)
un periódico
(arrugado)
y unos calzoncillos
(sucios)

He limpiado la mochila
y con mucho cuidadito
he puesto dentro
un sobrecito perfumado
una florecita
y unas bragas limpias

Geometría

Sé que parezco

más guapo de perfil

pero no me des de lado

Pura matemática

Si sabes

que no es momento de multiplicar

no te pases el día

sumando

sumando

sumando

sumando

sumando

En esta historia

En esta historia yo me pongo la boina por la tarde, y salgo a buscarte porque a las siete acabas en la vendimia. Estás guapísima, con los brazos en jarras en medio de un campo que no huele a campo, y cantamos por alegrías. Tirititraún. Nos damos un paseíto entre el verde planeando bailes y borracheras en la verbena.

Entonces aparecen todos los niños prodigio a la vez: Rayito, Joselito, Marisol y Tiger Woods. Mientras entonan «yo tengo un tío en América» tú y yo nos besamos en el hoyo nueve. Es fantástico, hace un día espléndido, todos sonreímos y tenemos los dientes blanquísimos.

Nos decimos pasteladas y nos abrazamos, en esta historia.

Y yo suspiro y vuelvo a los apuntes de Estructura General del Sistema de Medios.

De luz y de color

La vida es una tómbola, tom-tom-tómbola, así que no me lo pienso dos veces y empiezo a seguirla. Ella columpia el paisaje con sus andares, media ciudad le mira las caderas como si fueran un partido de tenis. Me propongo retransmitirlo, servicio para Bernal, 0-15, silencio por favor.

Cuando me cuelo en su portal me descubre, y se gira y me pregunta quién eres qué quieres con la mirada. Yo le digo quién soy qué quiero con un par de frases temblorosas.

Ella sonríe y me invita a pasar. 0-30, voy ganando, con un poco de suerte esta noche duermo incómodo.

Su marido también me sonríe y me pregunta quién eres qué quieres. Él es un armario de 1’90.

Esta historia es ficticia pero aún soy un canijo de 1’75, de manera que me despido educadamente del mobiliario y me voy corriendo.

Al salir a la calle cojo aire e intento recuperar el aliento. Olvidemos lo que ha pasado.

Luego noto que alguien me sigue, es una chica.

Murmura algo que no llego a entender sobre un punto de partido, y se cuela en mi portal.

Cáspita, no tengo marido…

Lo qué

Me sentí como un lagarto azul, como una mesa triangular, como un número bocabajo. Me sentí como una vaca de leche desnadata, como una nevera calentita, como una sopa de caldo de helado de fresa. Me sentí como un piojo verde. Me sentí como un charco en la playa, un pelo en la tortilla del medio de Rafael.

Me sentí raro, Javi contra el mundo.

Me acerqué a la ventanilla de Portillo.

El señor de la ventanilla de Portillo me miró. Me miró, digo, y vió el piojo, la vaca, la nevera, el helado, el pelo, el charco y el resto de la ida de olla. «Buenas tardes, ¿me da usted el libro de reclamaciones?»

– ¿Lo qué?

Equilibrio

El tiempo en que no sueño

me lo paso despierto

Si no hablo, pienso

hay arriba y hay abajo

hay padres porque hay hijos

hay negro porque hay blanco

Total, yinyán,

cuestión de equilibrio.

Te necesito

para

entender

el tiempo

que no paso contigo

Tengo que afeitarme

Voy por la calle andando. Es de noche. Pongo el intermitente imaginario y adelanto a dos niñas reales. Diálogo entre ellas:

-Qué susto me ha dado

-¿Quién?

-Ese hombre

Puerto de Algeciras

Cuidado con el perro. Pueden robárselo.

Responded

El otro día andaba navegando por intenné y me encontré con un blog en el que ponían a parir a los Beatles.

Más abajo, un montón de respuestas de mitómanos cabreados: tú no tienes ni idea, los Beatles fueron y son lo más grande, nosequé.

El pobrecito que escribía el blog no sabía la que se le venía encima cuando escribió sobre los Beatles. Y es que hay ciertos temas sobre los que no puede opinarse sin obtener un puñado de cabreos.

Así que ahora, viendo lo vacío de comentarios que está mi blog y teniendo en cuenta la hijoputez que caracterizome, me lanzo con alguno de esos temas.

Joder, es que ya no sé qué hacer para que os conteis algo.

– Rosa, de Operación Triunfo, está gorda

– Lo de Nirvana fue sólo un boom comercial

– El cocido de mi madre está más bueno que el de la tuya

– El Partido Popular y el PSOE no se diferencian en casi nada

– Las carreras de letras son más fáciles

– Coleccionar cosas es una gilipollez

– Gran Hermano es un experimento sociológico

Querida sociedad moderna:

Mañana será otro día, mañana ordenaré esos papeles, limpiaré, tiraré la basura, escribiré 20.000 emails, estudiaré tres horas, veré a todos mis amigos, visitaré a mis abuelos, haré un par de fotos impresionantes, acabaré uno de esos libros que hay que leerse por cojones (tipo «El código Da Vinci») y cuando caiga la noche no tendré sueño. Saldré, estaré guapísimo porque habré tenido tiempo para hacer pesas, ir a la playa y comprarme ropa nueva. El dinero para la ropa lo conseguiré trabajando, porque además de estudiar para 5 asignaturas haré prácticas en El País. Sonreiré a todo el mundo, seré popular y me hipotecaré hasta las púas de la guitarra para comprarme un coche precioso.

Cuando termine, antes de acostarme, vendré. Y escribiré algo más ingenioso que esto.

Mañana.

p.d.: ¿Qué decías que me ibas a dar a cambio?

Boda-fon II

Lo voy a hacer a la antigua, te dices, lo haré bonito, lo estoy haciendo bien, y enciendes velitas, la vas a impresionar, se va acordar toda su vida, le contará esto a sus nietos, todo saldrá bien, respira, respira, suspira, ahí llega ella, díselo sin más, no, díselo bonito, se te ha olvidado la música, corre, pon la música, y el anillo, dónde está el anillo, arrodíllate, eso es, con su canción favorita. Y entonces el móvil suena y te pones nervioso y ella está esperando y todo pasa tan rápido que se tetrabalalengua y de pronto le has dicho algo genial

«¿quieres cansarte conmigo?»

Creencia popular

He estado observando mi cuarto durante el último mes.

Es mentira que el tiempo pone las cosas en su sitio.

 

Querer es poder.

Yo te puedo, te puedo mucho.

Boda-fón

Mírame,

vete,
sonríe, acércate,
dame fuego,
dime tu nombre,
pregunta mi número,
deja que te llame,
quédate un rato más,
vente al cine, bésame,
preséntame a tus amigas, abrázame, 
háblale de mí a tu familia, quiéreme, 
haz un viaje conmigo,
acaba la carrera,
o mejor, déjala,
vente a mi piso,
ordéname el armario, hazme de comer, cásate conmigo,
duemos nuestros teléfonos.

En ese orden.

sin comentarios II

«El alcalde de Mijas supera la oposición a funcionario que él mismo convocó»

(…)»fue el único aspirante que reunía los requisitos exigidos en las bases»

(…)»Las notas se hicieron públicas el martes en el tablón de anuncios del ayuntamiento».

El País, 8-7-2004

La hormiguita dijo a la cigarra: «te querré pase lo que pase».

La cigarra supo entonces que algo malo iba a pasar.

Y llegó el invierno.

Tengo agujetas en el alma, heridas en los pies, dolor de muelas, tos y congestión nasal.

Iría encantado al médico, pero no sé por dónde empezar.

Resultados

El combate entre Incertidumbre y Colacao (3-6-2004) está en el tercer round. A estas alturas, la balanza se inclina a favor de la Incertidumbre, que ha aprovechado el punto débil del cacao en polvo.

Tras dos hipercuts y un gancho de izquierda, la Incertidumbre ha desequilibrado al desayuno tradicional de la nación.

La contienda, que ha venido a celebrarse en mi estómago, finalizará en unos días.

Incertidumbre ha hecho un juego de hombros perfecto, apoderándose del resto del ring a través del corazón.

Todavía hay quien apuesta por Colacao…

veranito, boom 2004, bajuneo, olor a limpio, paella de mamá, café con hielo, persiana, mentiras piadosas, un libro, Carlitos.

¿Alguien da más?

Ingredientes:

– Un carné de identidad

– Una beca Erasmus

– Un supermercado

– Un billete de avión

– Un cuarto desordenado

– Una embajada

– 1/4 de baño

– 1/2 tonto

Preparación:

Se coge la beca y se disfruta durante cinco meses. Luego se compra el billete de avión para la vuelta.

Una semana antes de tomarlo, se va al supermercado. En el supermercado, se abre la cartera y el carné no está.

Se vuelve a casa con cara de preocupación y se busca durante mucho rato en el cuarto desordenado, removiendo los tropezones.

Se ordena el cuarto desordenado.

Se desordena el cuarto ordenado.

Y así sucesivamente, buscando el carné, durante veinte minutos.

Se usa el 1/4 de baño, comprendiendo el significado de la expresión «estar cagado de miedo».

Luego se va a una cabina y se llama a la embajada española de la Haya, para poder volver a casa sin carné. Se llama a las seis de la tarde de un viernes, por lo que nadie coge el teléfono.

Se informa a los amigos más cercanos.

Se deja reposar durante media hora la cara de zombie que se les ha puesto y se va al cuarto a seguir liándola.

Si has seguido los pasos al pie de la letra, el carné aparecerá en el bolsillo de unos pantalones la quinta vez que ordenes o desordenes.

Al servir el plato, a los amigos se les quitará la cara de zombie, pero recibirás golpes, insultos e improperios.

Todo buen cocinero de perdiditas resoplará al acabar la preparación.

Efe uvedoble

Llego a casa muerto de hambre, son las seis de la tarde. Nevera, leche, armario, azucar, cajón, cuchara. Me planto delante de la taza y me acuerdo del paquete de galletas de vainilla.

A los cinco minutos he comido tantas que la leche también sabe a vainilla.

La cuchara sabe a vainilla.

El saludo de Pedro, que entra en la cocina, me sabe a vainilla.

El mundo es un paquete de Marbú gigante y yo soy una galleta de vainilla.

Sólo quiero que alguien nos baje del estante, nos pase por caja y nos saque del Pryca.

Reénvialo a todos tus amigos, es importante.

Por cada 1000 emails que Amnistía Internacional reciba, salvaremos una galleta…

Spam sión

Empezó escribiendo ideas en un block. Las compartió con sus amigos, para alegrarles el día, porque eran unos inútiles y estaban endeudados.

Sus amigos le dijeron sonriendo que escribía bien.

Pensó que sería bueno repartir panfletos, había muchas deudas y gente depresiva en el barrio. Imprimió quince.

Sus vecinos le dijeron, cuando imprimió otros quince, que era un buen escritor.

Vendió 100.

Quiso imprimir en colores. Se expandió por la comarca. Incluyó publicidad. Cambió las ideas del block por fotos de titis buenas.

Abrió una web. Quería hacerse rico.

Escribió un email a sus amigos, a sus vecinos, a la gente de la capital, a la reina de la feria, a todo Dios.

Mierda, se dijo, mierda. Qué pongo en el asunto.

Ah, claro. «Reduce tus deudas». Jeje, se reía, jeje.

Y nació el correo spam.

Desperté de la pesadilla, sudando. Me tranquilicé poco a poco y me cubrí otra vez con las sábanas. Cuando conseguí volver a cerrar los ojos, tronó un mensaje en el móvil.

Me levanté sobresaltado. Probablemente alguien me necesitaba, algún familiar no estaba bien, el Mediterráneo se había evaporado.

«Bienvenido a Holanda. Vodafone le desea una feliz estancia».

Llevaba cinco meses en el país.

Un escalofrío

me recorrió la espalda.

Aclaración

Si estás aquí leyendo esto es porque tienes algo que ver conmigo. Eres mi hermano, eres Valdés, eres el Tirao, eres Ro, eres Anita, eres la Mari, eres la Geno haciendo preguntas absurdas.

Eres alguien que se merece una explicación.

Acabo de lavarle la cara al blog. Más que nada, porque google tardó 0.32 segundos en encontrar 19,800 talones de aquiles.

No es que me las quiera dar de original.

Bueno, un poco sí.

Más aclaraciones: la web está todavía hecha unos zorros. En verano le pondré colorines, publicidad a los lados, fotos porno vibrando y un clip con gafas preguntando si estás escribiendo una carta.

Os quiero taco.

jartito

Ofrecedme el pico de Serrat, las manos de Silvio, la pose de Bond (James Bond), las tetas de Penélope Cruz (tetas Cruz), el nosequé de Richard Gere, la agenda de Antonio Banderas, el patio de Juan Pablo II, el Air Force One para ir a la facultad…

Ofrecedme diez minutos más, una casa grande, un perro-alfombra que sólo diga wuf. Un mundo amable y encantador.

«Dame dame dame de eso». Vendedme una sonrisa profidén. Un viaje al espacio, un crucero en la bañera.

Inventaros algo. Yo qué sé,

jartito me teneis del «increase your pennis».

La cafetería

La cafetería de la facultad existe

porque es imposible

que todos tengamos la mejor nota de la clase

Empate

Incertidumbre y Colacao boxean en mi estómago

Parece que hay empate

Sin comentarios

«Universitaria de 39 años busca universitario entre 35 y 40 para amistad y posible relación» (Diario Vasco, 22-5-2004)

Arreglada

Prefiero ir arreglada. A la facultad, digo. Voy maquillada y si puedo me llevo los tacones. Depende un poco de la ropa, un poco del tiempo y un poco del ánimo que tenga una.

Luego, por la noche, me gusta pensar que los chicos que se abrazan al escote y rozan la cadenita que cae por mis vaqueros podrían haber elegido otra.

Y bajo la capa de maquillaje, la blusa nueva, el sujetador transparente, el pintalabios con brillo, el rimel y el peinado, puede que me vean a mí.

Mi generación

Concebida en democracia

amparada por las leyes

cumpleaños en McDonals

tazón de Colacao

canica, Nintendo

dinero del abuelo

convencida fácilmente

respirando invernadero

puñetazos contra el aire

animada desde atrás

retenida desde alante

encerrada en internet

financiada por Papá y Mamá,

asfixiada entre algodones

Currículum

Cuanto más lleno está tu currículum, menos falta te hace usarlo.

Hakuna matata

Si el problema tiene solución, no hay problema.

Si el problema no tiene solución, no hay problema.

Política

Estuve toda la tarde buscando una buena receta en libros de cocina francesa. Tanto leer me dio hambre, así que me comí un bocadillo.

Lógica

Ayer me tragué una mosca. Lo sé porque el aire no tiene tropezones.

Aquiles duermo

érase una vez el festival de Eurovisión. Cada país de Europa, que era algo así como muchos países juntos, estaba representado por un cantante. Todos los países votaban y ganaba el mejor.

Los organizadores de Eurovisión, en un principio, pensaron que las actuaciones serían en directo. Luego se dieron cuenta de que eso acarreaba problemas -pagar ensayos, equipos de sonido, técnicos…- y era muy arriesgado, puesto que los músicos profesionales podían equivocarse, así que decidieron buscar una solución.

Contrataron a José Luis Moreno, un hombre capaz de sostener un radio-casette en sus hombros durante horas. Cuando llegaba la hora de las actuaciones, José Luis Moreno se escondía detrás del escenario y encendía el aparato. A esto lo llamaron play-back.

Los organizadores estaban tan contentos que contrataron a muchos José Luises, de manera que no corriesen riesgos. Esto de no correr riesgos tuvo una influencia terrible en todos los campos.

Los intérpretes dejaron de trabajar, por no correr el riesgo de trabarse la lengua. Todo se tradujo al lenguaje de signos y el Partido Sordomudo obtuvo mayoría absoluta.

Los camioneros empezaron a trabajar desde casa, enchufaban las vacas a internet y las mandaban por Msn.

La gente dejo de tener mascotas, por aquello de que acababan muriéndose.

Las parejas no usaban condones para evitar que se rompieran.

Todo entrañaba riesgos, así que ya nadie se daba un baño en alta mar, besaba en una biblioteca, salía sin paraguas, miraba sin vergüenza o paseaba por el campo. Era todo demasiado peligroso.

Al acabar este cuento, nadie pudo comer perdices. Las perdices estaban en casa, haciendo punto y diciendo pío pío. Pero en play-back.

La gente hace planes para el verano cuando no está pensando en la colada, la compra de mañana o la ropa que se pondrá el sábado. O sea, que nadie tiene tiempo para pensar en Palestina, el 11-M o la pobreza del mundo.

…este verano toca estudiar.

Aquiles explico

Un blog -porque esto es un blog- es una especie de web personal pública*, vaya contradicción. Se ha puesto de moda últimamente y se usa de mil formas: hay blogs de grupos de rock, cocineros, periodistas, poetas, feministas, ecologistas, oenegistas, jardineros, anarquistas, opusinos…

Yo lo que quiero es espabilar, quitarme las legañas y escribir algo todos los días. En caso de duda, no llameis en dudarme.

*Para los curiosos con paciencia, 4600 palabras sobre blogs: http://www.ffbg.net/blogscap1.pdf

Aquiles cuento

ó ú á é í, he copiado letras de otros sitios porque este teclado no tiene tildes. Me costó aceptarlo, pero ya llevo más de tres meses sin ñ, sin pescaíto frito, sin marujeo en el super, sin oví-ová, «todas las radios lo ponen», «ella me bate como siendo mayonesa». Echo de menos incluso lo que detesto.

He estado un par de días leyendo blogs, culo veo culo quiero, y esto puede resultar muy útil.

Es martes, 15 grados, la gente cree que hace calor.