Mantengo nítido como el presente
el instante en que Ágata
bufó un “no lo consigo”
No lograba enfundarse
una pulsera minúscula
sentada junto al mar de Normandía
Ágata me perseguía
lenta y sútilmente
Ya se sabe cómo persiguen las mujeres
Yo tenía quince años
y las dudas me impedían
saber a qué sabía Ágata
No obstante le regalé aquella pulsera
en son de paz y por si acaso
Todo esto viene
a que hace dos horas
que vivo en la cárcel
y aunque pienso mudarme
en el plazo de otras dos
o sea que sólo estoy arrestado
las esposas me aprietan
sútil y lentamente
Ya se sabe cómo aprietan las esposas
Así y todo
mi compañero de celda
planea desenfundarse las suyas
y ha bufado un “no lo consigo”,
regalándome un viaje a Normandía
y un poema de ida y vuelta.
Tomé algún tiempo para entender este poema (esto me hace pensar que yo debería concentrarme menos en el holandés y empezar a practicar mi español de nuevo) …. pero me gusta mucho el estilo :)
Estas leyendo “la vie devant soi” en este momento? Que piensas del libro?
Hola Claire.
Espero que hayas tardado en entenderlo sólo por culpa del idioma. Si no, será que he hecho algo mal.
Con el libro me pasa como a ti con este poema: me cuesta entenderlo, ¡pero me gusta mucho el estilo!
Muchísimas gracias por semejante regalo.
Algunos días me he pasado por aquí y he echado de menos leer tu estilo propio (a pesar del gusto por las citas de boca abierta).
Gracias … es una delicia de leer, que dura tiempo después de haberla leído.
Es un gustazo encontrar comentarios tan amables a pesar de lo abandonado que tengo siempre el blog.
Gracias a ti.
De nada :-)
Sabría Ágata igual que la libertad? A qué sabían las cosas cuando teníamos quince años? A qué huelen las nubes??
Abrazos sabrosones (que no sobones)
Pues lo de la libertad nunca lo sabremos.
Luego Ágata se fue con un tío que a mí me parecía un viejo, porque tenía algo así como 25.
Qué mayores estamos, Chemari.
Aparte de eso, mil millones de gracias por el enlace de tu blog.
¿Te has enseñado tú solo a escribir así?
¿Te aprendió alguien?
Es una delicia leerte, pollo (más alto que las ecuatorianas).
Después de leerlo una vez, dan más ganas. Hay que volver, y entonces, gusta más y vuelve a gustar. Una maravilla.
Sólo alguien que ha leído el email que te mandé esta tarde podría hablar así.
Veo que vienes con los deberes hechos.
Por lo demás, qué alivio que os guste. Uno se devana los sesos eligiendo palabras y borrando frases insulsas, con el único objetivo de que lo escrito no os deje indiferentes. De verdad.
Y “me aprendieron” mis padres. Que se sepa.
Vamos a ver… ¿quién es esa Ágata?
¡Mira tú cuándo ha saltado, la que nunca dice ni mu!
¡Oiga usted! ¡gracias por el refuerzo positivo!
encantada y esas cosas (qué bueno “duermo en la facultad”, en serio)
la verdad, yo tampoco suelo conseguirlo…
…hombre, al menos tuvo eso de positivo: que nos regales ahora este texto tan… tan bello, joé, porque es bello. Sigue siendo un privilegio haberte dado un día un abrazo.
Otro.
os lo cuento…Agata sabia a mantequilla.
Mas levantao 2 cm del sofa de como se me han puesto los pelos chavalote!
Miga, más refuerzos.
Milano, un abrazo de vuelta, ánimo con esas fotos de tubitos.
Y Zacarías, qué arte tienes. Espero que tengas razón, y que supiera a mantequilla. Así no me habría perdido nada.
Interesante el como se divierten las palabras en el jardin de tus cuadernos amigo. Un abrazo. Desde Cerdena-Italia http://www.jacobsender.blogspot.com
Hola!
Me estoy acordando mucho de ti últimamente porque tengo un compañero de trabajo que se parece mucho mucho a ti, no físicamente sino en la forma de decir las cosas, las bromas que hace… Hasta es periodista!!
¿Qué tal? ¿Por dónde andas? Yo instalada en Murcia y esperando que en este trabajo en el que llevo un mes me vaya mejor que en el anterior y me pueda quedar largo tiempo.
Cuídate!!!
Que escrito más bonito. Me gusta el juego de palabras que hay. Tu página hace pensar.
Josep