Carbón
Octubre 20, 2007 por pantalondeaquiles
Hasta donde yo sé, hay dos tipos de carbón: el marrón y el negro. El negro es más caro, porque hay que sacarlo de las profundidades de la tierra. Para extraer el marrón, en cambio, sólo hay que excavar un poco.
Así que los pobres utilizaban este último. Toda la parte oriental de Berlín producía electricidad gracias al carbón marrón que, por cierto, huele que apesta.
Y eso es lo que recuerdo de la caída del muro.
Mucha peste.
Yo era sólo un crío, y ese día falté al colegio. Lo primero que hicimos fue visitar a mis tíos. Bueno, unos tíos de mi madre, a los que no había visto durante 28 años. ¿Te imaginas?
28 años.
A mí me encantaría tener recuerdos realmente políticos. No sé. Soldados en la calle, o gente manifestándose, o cámaras de televisión por todas partes.
Pero sólo recuerdo las fachadas de las casas, que me impresionaron mucho, porque estaban todas manchadas de carbón. La combustión de esa cosa lo volvía todo marrón, y esparcía un olor muy particular por la calle.
Yo iba de la mano de mi madre, mirándolo todo. El resto supongo que lo tengo en la memoria de tanto verlo en la tele. Porque cada año vuelven a poner las mismas imágenes.
Pero tío. Qué peste.
Justo ayer vi Goodbye Lenin, y el protagonista al final de la película sufre un trastorno como el protagonista de tu poema. Y es que a pesar de haber vivido en primerísima persona la caida del muro y la occidentalizacion de la RDA, al cabo del tiempo, el único recuerdo que le queda de su país es su madre…
pa mi, que con los paises me limpio el portacacas, tampoco creo q hubiesen recuerdos épicos, supongo q me acordaría de unos ojos, de mi hermano, de unas canciones y probablemente de un olor… al fin y al cabo eso es lo más parecido a un país….
…tienes razón, Aquiles. Y también la veo en Tobalo… al final la patría son los primeros olores y los primeros ojos que te miraron de forma especial… lo demás son inventos posteriores y artificiales.
…supongo que los olores son las únicas memorias que se libran de las interferencias (eso de que al aprender cosas nuevas nos cuesta más recordar las viejas, porque hemos cambiado de contexto). Yo he estado este verano en Berlin, en casa de una amiga criada en Alemania del Este. Uno de los recuerdos más nítidos que me traigo de ella es en el supermercado, cuando me dijo que el gel de lavanda olia mejor porque era de una empresa del Este. Eso, y las películas que no ha visto porque de niña no las echaban en la tele. La patria de ella son als cuentas del collar de lo cotidiano.
Tobalo, Homo Sapiens, he estado estos días en España y está visto que tenéis razón. Para mí la patria también consiste en detallitos: el sol por la mañana, el ladrido de un perro a lo lejos, el sabor de las tostadas… Parezco un anuncio de compresas.
Y Julia, me parece tremendo lo que cuentas. ¿Por qué huele mejor el gel de las empresas del este?
Tremendo….no sé si llamar así a un gel de lavanda. No sé por qué huele mejor, ni si va implícito que los alemanes del este huelen mejor, o que sus empresas son más limpias. Pero creo que simplemente es un recuerdo de infancia que alimenta el sentimiento de pertenencia. Todos necesitamos “ser de algún sitio”, aunque ese país ya no exista.
Qué tonto, había entendido que realmente olía mejor.
Ahora comprendo lo que dices…
…y no puedo evitarlo. Que la patria de alguien sea un gel de lavanda ¡también me parece tremendo!
Un saludo, gracias por pasarte por aquí (y por aclararme los comentarios: siempre te hago escribir dos veces)
Lo horrible de las patrias es que juegan mucho con ellas los cuatro listos de siempre. Los “ladrones de naciones” de los que hablaba Miguel Hernández y a los que puso música tu padre.
Jaja, tranquilo, no me importa escribir dos veces…o tres.
En cuanto a lo que dice tunmano: a mi que me den un estado y que me quiten la patria.
Ja, ja, ja,… bueníssimo texto. A veces intentamos sacarle una trascendencia mística a todo lo que sucede a nuestro alrededor, cuando la mayoría de veces lo que impera es un principio de pragmatismo. Las impresiones más primarias y las necesidades más básicas son lo que nos acaba condicionando más. Iré viendo tu blog. Es cojonudo y hace pensar mucho.
Ciao!!!
Qué alegría, tío. Muchas gracias.
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Como tú bien sabes, los que nos dedicamos a soltar parradas por internet valoramos mucho la opinión de la gente…
Y estoy de acuerdo: la mayoría de las veces la gente quiere vivir y dejarse de historia(s).